Visión infantil (desde el nacimiento hasta los 24 meses)
Los bebés aprenden a ver con el correr del
tiempo, tal como aprenden caminar y a hablar. No nacen con todas las
capacidades visuales necesarias para su vida.
El mantenimiento de unos ojos
saludables y de una buena visión es fundamental para que los niños aprendan a
ver. Los problemas oculares y visuales en los niños pueden causar retrasos en
su desarrollo.
Visión infantil (desde el nacimiento hasta los 24 meses)
·
Etapas en el desarrollo de la visión
infantil
·
Señales de problemas oculares y
visuales
·
Cómo pueden contribuir los padres al
desarrollo visual
·
Primer examen de la vista de un bebé
Los bebés aprenden a ver con el correr
del tiempo, tal como aprenden a caminar y a hablar. No nacen con todas las
capacidades visuales necesarias para su vida. Deben aprender a enfocar sus
ojos, moverlos adecuadamente y coordinarlos. También deben aprender de qué
manera utilizar la información que sus ojos envían al cerebro para poder
entender el mundo que los rodea e interactuar con él de manera apropiada.
La visión, y la forma como el cerebro utiliza la información visual, son
habilidades aprendidas.
Los bebés comienzan a explorar los
misterios del mundo a través de sus ojos desde el momento en que nacen.
Incluso antes de aprender a alcanzar y tomar objetos con sus manos, gatear o
pararse, sus ojos le proporcionan una importante información y estímulo para
su desarrollo.
El mantenimiento de unos ojos saludables
y de una buena visión es fundamental para que los niños aprendan a ver. Los
problemas oculares y visuales en los niños pueden causar retrasos en su
desarrollo. Es importante detectar de manera inmediata cualquier tipo de
problema para asegurarse de que los bebés cuenten con la posibilidad de
desarrollar las capacidades visuales que necesitan para crecer y aprender.
Los padres cumplen un rol fundamental
al momento de asegurarse de que los ojos y la visión de sus hijos se
desarrolle adecuadamente. Entre las medidas que todo padre debe tomar se
incluyen:
- Estar alerta a indicios de
problemas oculares y visuales.
- Realizar exámenes visuales
comenzando con el primer examen completo aproximadamente a los 6 meses
de edad.
- Ayudar a que sus hijos
desarrollen su visión a través de actividades acordes con su edad.
Etapas en el
desarrollo de la visión infantil
Los bebés al nacer no pueden ver tan
bien como los niños o como los adultos ya que sus ojos y sistema visual no
están totalmente maduros. Sin embargo, durante los primeros meses de vida
ocurren cambios muy importantes.
A continuación presentamos algunos de
los hitos del desarrollo infantil que serán fundamentales para el desarrollo
de las habilidades visuales. Es importante recordar que como no todos los
niños son iguales algunos alcanzan ciertos hitos a diferentes edades.
Desde el nacimiento hasta los cuatro
meses

Hasta cerca de 3 meses de la edad, los ojos de los bebés no se centran en objetos más de 8 a 10 pulgadas de sus caras. [20 a 25 cm aprox.]
- Cuando nacen, los bebés no
alcanzan a ver la letra más grande de la tabla optométrica (agudeza
visual 20/200 aproximadamente). Tanto los niños más desarrollados como
los adultos, que gozan de una visión normal, pueden ver esta letra desde
una distancia de 200
pies [60 cm]. Hasta aproximadamente los 3 meses, los ojos
de los bebés no pueden enfocar objetos que se encuentren a más de 8 a 10 pulgadas del
rostro [20 a 25 cm.].
- Durante los primeros meses
de vida los ojos comienzan a trabajar conjuntamente y la visión mejora
rápidamente. La coordinación ojo-mano comienza a desarrollarse al
momento en que el niño empieza a seguir objetos en movimiento con sus
ojos y a tomarlos con su mano. A las ocho semanas de vida, los bebés
comienzan a enfocar sus ojos en el rostro de sus padres o de otras
personas que se encuentren cerca.
- Hasta los primeros dos meses
de vida la coordinación visual es inmadura y puede ocurrir que los ojos
se desvíen o se crucen. Por lo general, esto es normal. Sin embargo, si
un ojo se desvía constantemente es necesario realizar una evaluación.
- Hacia los cuatro meses los
bebés deberían comenzar a seguir objetos en movimiento con sus ojos y
tratar de alcanzarlos con la mano.
Desde los cinco hasta los ocho meses
- Durante este período el
control de los movimientos del ojo y las habilidades de coordinación
ojo-cuerpo siguen mejorando.
- La percepción de la
profundidad es la capacidad de calcular la posición de un objeto con
respecto a otro que se encuentre más cerca o más lejos. Esta capacidad
no se encuentra desarrollada en el nacimiento. Hasta alrededor de los
cinco meses los ojos no pueden formar una imagen tridimensional del
mundo ni alcanzar a ver en profundidad.
- Si bien la sensibilidad a la
visión del color de un niño no es la misma que la de un adulto,
generalmente se cree que los bebés hacia los cinco meses de edad cuentan
con una buena visión del color.
- La mayoría de los bebés comienza
a gatear hacia los ocho meses, lo que contribuye al desarrollo de la
coordinación ojo-mano-pie-cuerpo. Podría suceder que los bebés que
comienzan a caminar más temprano y que han gateado durante un período
más corto, no aprendan a utilizar sus ojos tan bien como los bebés que
han gateado por más tiempo.
Desde los nueve hasta los doce meses
Hacia los nueve a doce meses de edad, los bebes deben poder utilizar sus ojos
y sus manos al mismo tiempo.
- Alrededor de los 9 meses los
bebés comienzan a pararse y a sostenerse. Hacia los diez meses un bebé
debería ser capaz de tomar objetos con los dedos pulgar e índice.
- Hacia los doce meses la
mayoría de los bebés deberían gatear y tratar de caminar. Los padres
deberían estimular a sus hijos a gatear en lugar de caminar con el fin
de contribuir al desarrollo de una mejor coordinación ojo-mano.
- A esta instancia los bebés
pueden calcular bastante bien las distancias y arrojar objetos con
precisión.
De uno a dos años
- Hacia los dos años de edad
la coordinación ojo-mano y la percepción de la profundidad de un niño
deberían estar completamente desarrolladas.
- A los niños de esta edad les
interesa mucho explorar el ambiente que los rodea, mirar y escuchar.
Reconocen objetos e imágenes con los que están familiarizados en libros
y pueden hacer garabatos con crayón o lápiz.
Señales de problemas
oculares y visuales
La presencia de problemas oculares y
visuales en los niños es poco común. La mayoría de los bebés nace con ojos
saludables y comienza a desarrollar sin dificultad las capacidades visuales
necesarias para su vida. Pero, ocasionalmente, se pueden desarrollar
problemas de visión y de salud ocular. Los padres deben estar atentos a las
siguientes señales de problemas oculares y visuales:
- Lagrimeo excesivo: puede ser
indicio de conductos lagrimales bloqueados.
- Párpados irritados o con
presencia de secreciones: puede ser indicio de una infección en el ojo.
- Desviación constante del
ojo: puede ser indicio de un problema en el control de los músculos del
ojo.
- Intensa sensibilidad a la
luz: puede ser indicio de una elevada presión ocular.
- Presencia de una pupila blanca:
puede ser indicio de cáncer ocular.
La presencia de cualquiera de estos
indicios requiere inmediata atención de su pediatra u optometrista.
Cómo pueden
contribuir los padres al desarrollo visual
Existen muchas maneras en las que los
padres pueden ayudar a que la visión de su bebé se desarrolle apropiadamente.
A continuación se detallan diversas actividades que pueden contribuir al
desarrollo visual de un niño de acuerdo con su edad.
Desde el nacimiento
hasta los cuatro meses
- Coloque una lámpara de noche
u otra lámpara de luz tenue en la habitación de su bebé.
- Cambie la posición de la
cuna con frecuencia como también la posición de su bebé dentro de ésta.
- Coloque móviles de cuna
aproximadamente entre ocho y doce pulgadas [20 y 30 cm] dentro del campo visual de su
bebé.
- Háblele a su bebé mientras
camina por la habitación.
- A la hora de alimentarlo
alterne entre los lados izquierdo y derecho.

Algunos juguetes, tales como los bloques de construcción, pueden ayudar a
afinar las habilidades motoras finas y a desarrollar los músculos pequeños.
Desde los cinco hasta
los ocho meses
- Cuelgue un móvil, juguetes u
otros objetos por encima de la cuna para que el bebé pueda tomarlos,
jalarlos y patearlos.
- Déle tiempo suficiente para
que pueda explorar y jugar en el suelo.
- Proporciónele cubos de
madera o plástico que pueda agarrar con sus manos.
- Practique choque de palmas u
otros juegos de coordinación de manos mientras pronuncia las palabras en
voz alta.
Desde los nueve hasta los doce meses
- Juegue con su bebé a
esconder juguetes o su propio rostro para ayudarlo a desarrollar su
memoria visual.
- Nombre objetos al hablar
para estimular la asociación de palabras y las habilidades del
desarrollo del lenguaje de su bebé.
- Estimule el gateo y el
arrastre.
De uno a dos años
- Haga rodar una pelota para
que su hijo desarrolle el seguimiento visual.
- Proporciónele cubos de
construcción y pelotas de todos los tamaños y formas para estimular sus
habilidades motoras y el desarrollo de los músculos más pequeños.
- Lea y cuéntele historias
para estimular su capacidad de visualización y para preparar el terreno
para sus habilidades de lectura y aprendizaje.
Primer examen de la
vista de un bebé

Un bebe debe recibir su primer examen visual entre los 6 y los 12 meses de edad.
Aunque no advierta problemas oculares
o visuales, hacia los seis meses de edad usted debería someter a su bebé a un
primer examen completo de la vista realizado por un optometrista.
Su optometrista evaluará, entre otros,
posibles problemas de miopía, hipermetropía o astigmatismo, así como también
la capacidad de movimiento de los ojos y problemas de salud ocular. Este tipo
de problemas no es muy común, pero es importante para identificar niños que
los presenten a esta temprana edad. Los problemas de desarrollo visual y de
salud ocular serán más fáciles de corregir cuanto antes se inicie su tratamiento.
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Visión preescolar (desde los 2 hasta los 5
años)
Los años preescolares son esenciales para el
desarrollo de las capacidades visuales del niño necesarias para la escuela y
para toda la vida. Las medidas que se tomen durante estos años para
garantizar un desarrollo visual normal pueden proporcionar al niño una
ventaja para su desempeño en la escuela.
Visión preescolar (desde los 2 hasta los 5 años)
·
Señales de problemas oculares y
visuales
·
Diferencia entre una prueba visual y un
examen visual
·
Cómo pueden contribuir los padres al
desarrollo visual preescolar
Cada experiencia que vive un niño en
edad preescolar representa una oportunidad para crecer y desarrollarse. Ellos
utilizan su visión para guiar otras áreas del aprendizaje. Desde los 2 hasta
los 5 años los niños perfeccionan las capacidades visuales obtenidas durante
su primera infancia, así como también desarrollan nuevas capacidades.
Diversas actividades tales como apilar
cubos de construcción, hacer rodar una pelota, colorear, dibujar, cortar o
ensamblar juguetes, ayudan a mejorar importantes habilidades visuales. Los
niños en edad preescolar dependen de su visión para aprender a realizar las
tareas que los prepararán para la escuela. Durante esta edad desarrollan la
coordinación ojo-mano-cuerpo, la cual se guía visualmente, las habilidades
motoras y las capacidades de percepción visual necesarias para aprender a
leer y escribir.
Todas las medidas que Ud. tome para ayudar al desarrollo normal de la visión
en su hijo de esta edad, le proporcionaran al niño habilidades y ventajas que
serán importantes en la escuela.
A los niños en edad preescolar les
encanta dibujar y observar ilustraciones. Además, leer para los niños los
ayuda a desarrollar sólidas habilidades de visualización al imaginar las
historias.
Éste es el momento en que los padres
deben mantenerse alerta a la presencia de problemas visuales como estrabismo
o ambliopía (ojo perezoso). Este tipo de enfermedades generalmente se
desarrolla a esta edad. Estrabismo es la desviación de un ojo con respecto al
otro. Ambliopía, comúnmente conocida como ojo vago o perezoso, es la falta de
visión nítida en un ojo, la cual no puede corregirse totalmente por medio de
anteojos. El ojo perezoso a menudo se desarrolla a causa del estrabismo, pero
también puede ocurrir cuando no existe ningún tipo de indicio evidente.
A su vez, los padres deben estar
atentos a cualquier indicio de demora en el desarrollo en la vista de sus
hijos lo cual puede indicar la existencia de un problema visual. Si existe un
problema visual, el niño puede hallar dificultad para reconocer colores,
formas, letras y números.
Los años preescolares son esenciales
para el desarrollo de las capacidades visuales del niño necesarias para la
escuela y para toda la vida. Las medidas que se tomen durante estos años para
garantizar un desarrollo visual normal pueden proporcionar al niño una
ventaja para su desempeño en la escuela.
Señales de problemas
oculares y visuales
De acuerdo con la Asociación Americana
de Salud Pública, alrededor del 10% de los niños en edad preescolar sufre
problemas oculares o visuales. Sin embargo, por lo general, los niños de esta
edad no lo expresan verbalmente.
Los padres deben estar atentos a señales
que puedan indicar la presencia de problemas visuales. Estas señales
incluyen:
- Sentarse cerca del televisor
o sostener un libro muy próximo al rostro.
- Entrecerrar los ojos.
- Inclinar la cabeza.
- Frotarse los ojos
frecuentemente.
- Breve período de atención no
acorde con la edad del niño.
- Desviación de un ojo con
respecto al otro.
- Sensibilidad a la luz.
- Dificultad para la
coordinación ojo-mano-cuerpo al jugar a la pelota o al andar en
bicicleta.
- Evitar actividades tales
como colorear, armar rompecabezas, u otro tipo de tarea que requiera
precisión.
Programe una cita con su optometrista
si observa alguna de estas señales en su hijo de edad preescolar.
Diferencia entre una
prueba visual y un examen visual
Es importante tener en cuenta que no
es lo mismo una prueba visual realizada por un pediatra que un examen visual
y ocular completo llevado a cabo por un optometrista. Las pruebas visuales
son un proceso con ciertas limitaciones que no puede ser utilizado para
diagnosticar un problema ocular o visual, sino que sólo puede llegar a
indicar la necesidad de realizar otros exámenes Estas pruebas pueden fallar
en identificar hasta un 60% de niños que sufren problemas visuales Aún cuando
una prueba visual no identifique la existencia de un problema visual, existe
la posibilidad de que el niño sufra alguno.
El hecho de que el niño apruebe una
prueba visual puede crear una falsa seguridad en los padres. Muchas pruebas
visuales preescolares sólo evalúan una o dos áreas de la visión. Puede
ocurrir que no evalúen la capacidad de enfoque de los ojos del niño ni su
coordinación. Generalmente tampoco evalúan la visión del color, la cual es
importante para el uso de materiales didácticos organizados por colores.
Hacia los 3 años su hijo debería
someterse a un examen completo de la vista para asegurarse de que su visión
se está desarrollando de manera apropiada y de que no se presentan
enfermedades oculares. En caso de que sea necesario, su optometrista puede
recomendarle un tratamiento, como por ejemplo anteojos y/o terapia visual,
con el fin de corregir problemas de desarrollo visual.
Con los modernos equipos y pruebas de
diagnóstico no es necesario que, para el examen de sus ojos, su hijo sepa leer
o aprenda el abecedario. A continuación le ofrecemos varios consejos para
lograr que el examen de la vista de su hijo sea una experiencia positiva:
1.
Programe su cita por la mañana temprano. Calcule que le tomará
aproximadamente una hora.
2.
Converse con su hijo sobre el examen de antemano y aliéntelo a
que le haga preguntas.
3.
Explíquele el examen en términos que su hijo entienda,
comparando la Tabla
de Snellen con un rompecabezas, y los instrumentos con pequeñas linternas y
caleidoscopios.
A menos que su optometrista le
aconseje lo contrario, el próximo examen de la vista deberá realizarse a los
5 años. Al comparar los resultados de los dos exámenes su optometrista podrá
informarle con exactitud de qué manera se está desarrollando la visión de su
hijo, lo cual contribuirá al siguiente gran paso del trayecto escolar.
Cómo pueden
contribuir los padres al desarrollo visual preescolar
El jugar con otros niños puede ayudar a desarrollar habilidades visuales.
Existen actividades cotidianas que los
padres pueden realizar en sus hogares para contribuir debidamente al
desarrollo visual de sus hijos en edad preescolar. Hay muchas maneras de
hacer uso de actividades recreativas para mejorar diferentes habilidades
visuales.
Los juguetes, juegos y actividades
recreativas estimulan el proceso de desarrollo visual. No obstante todos sus
esfuerzos, hay veces en que su hijo podría saltear una de las etapas del
desarrollo visual. Es por esto que los exámenes de la vista a los 3 y 5 años
de edad son importantes para detectar y tratar estos problemas antes de que
el niño comience la escuela.
A continuación le ofrecemos diversos
consejos sobre actividades que puede llevar a cabo para ayudar a que su hijo
en edad preescolar continúe desarrollando sus habilidades visuales de manera
satisfactoria:
- Practique lanzar y atrapar
una pelota o puf.
- Léale en voz alta y
permítale observar lo que está leyendo.
- Proporciónele una pizarra y
tiza o pinturas para dedos.
- Aliéntelo a realizar
actividades que requieran una coordinación mano-ojo, tales como cubos de
construcción y rompecabezas.
- Practique juegos de memoria
simples.
- Cree situaciones lúdicas
tales como colorear, cortar y pegar.
- Haga que su hijo pase tiempo
al aire libre realizando actividades tales como jugar a la pelota, andar
en bicicleta o triciclo, hamacarse y balancearse.
- Estimule su interacción con
otros niños.
...
Visión en edad escolar (desde los 6 hasta
los 18 años)
Un
niño requiere muchas habilidades para triunfar en la escuela. Una buena
visión es fundamental. Se estima que el 80% del aprendizaje de un niño ocurre
a través de sus ojos.
Visión en edad escolar (desde los 6 hasta los 18 años)
·
Habilidades visuales necesarias para
triunfar en la escuela
·
Señales de problemas oculares y
visuales
·
¿Cuándo es necesario un examen visual?
·
Visión en el deporte y protección
ocular
Un niño requiere muchas habilidades
para triunfar en la escuela. Una buena visión es fundamental. Se estima que
el 80% del aprendizaje de un niño ocurre a través de sus ojos. Leer,
escribir, trabajar en el pizarrón y usar computadoras son algunas de las
actividades visuales que los estudiantes llevan a cabo diariamente. Los niños
utilizan sus ojos constantemente tanto en el aula como en situaciones
lúdicas. Un funcionamiento deficiente de la visión de un niño puede impactar
la educación y la participación en los deportes.
A medida que los niños avanzan en la escuela, sus necesidades visuales son
mayores.
Los años escolares son muy importantes
para la vida de todo niño. Los padres quieren ver a sus hijos triunfar en la
escuela y la mayoría de ellos hace todo lo que se encuentra a su alcance para
proporcionarles las mejores oportunidades educativas. Pero muy a menudo pasan
por alto una de las principales herramientas del aprendizaje, la visión del
niño.
A medida que los niños progresan en la
escuela, se enfrentan con mayores exigencias para sus capacidades visuales.
El tamaño de la letra en los libros escolares disminuye, y el tiempo que le
dedican a la lectura y al estudio se incrementa. El aumento tanto de trabajo
en el aula como en el hogar supone importantes exigencias para los ojos de
los niños. Desafortunadamente, las capacidades visuales de algunos
estudiantes no son óptimas.
Cuando ciertas habilidades visuales no
se han desarrollado, o no están desarrolladas apropiadamente, el proceso de
aprendizaje es difícil y estresante, y los niños generalmente:
- Evitarán tanto como puedan
la lectura y otras tareas visuales.
- Intentarán llevar a cabo las
tareas pero con un bajo nivel de comprensión o eficiencia.
- Experimentarán incomodidad,
fatiga y disminución en los períodos de atención.
Algunos niños con dificultades en el
aprendizaje presentan ciertas conductas de hiperactividad y distracción. A
estos niños con frecuencia se los clasifica como niños que sufren de
"Trastorno por déficit de atención con hiperactividad" (TDAH). Sin
embargo, problemas visuales que no han sido detectados y que no son tratados
pueden provocar indicios o síntomas comúnmente atribuidos al TDAH. Debido a
estas similitudes, algunos niños pueden ser diagnosticados erróneamente con
TDAH cuando en realidad sufren problemas de la vista que no han sido
detectados.
La visión cambia con frecuencia
durante los años escolares, por lo tanto el cuidado visual y ocular es
importante. El problema visual más común es la visión de cerca o miopía. No
obstante, algunos niños sufren otros tipos de errores de refracción como
hipermetropía y astigmatismo. Además, la existencia de problemas en el
enfoque, el seguimiento y la coordinación del ojo puede afectar el
rendimiento en la escuela y en los deportes.
Los anteojos o los lentes de contacto
pueden proporcionar la corrección necesaria para muchos problemas visuales.
Sin embargo, un programa de terapia visual también podría ser necesario para
contribuir al desarrollo o mejora de las habilidades visuales.
Habilidades
visuales necesarias para triunfar en la escuela
Además de la capacidad para ver con claridad, muchas otras destrezas visuales
se combinan para favorecer el éxito en la escuela.
La visión es más que simplemente la
capacidad de ver claramente, o de tener una agudeza visual 20/20. Es también
la capacidad de comprender y reaccionar frente a lo que se ve. Algunas de las
habilidades visuales básicas son la capacidad de enfocar los ojos, de
utilizarlos conjuntamente y de moverlos con eficacia. Otras habilidades de
percepción son:
- reconocimiento (la habilidad
de diferenciar letras como "b" y "d"),
- comprensión (crear una
imagen mental de lo que está sucediendo en una historia que leemos) y
- retención (ser capaz de
memorizar y recordar detalles sobre lo que leemos).
Todo niño debería contar con las
siguientes habilidades visuales para lograr una eficaz lectura y aprendizaje:
- Agudeza visual: es la capacidad de poder
ver con claridad a distancia al leer un pizarrón, a distancia intermedia
al usar una computadora, y de cerca al leer un libro.
- Enfoque del ojo: es la capacidad de
mantener, rápidamente y con precisión, una visión nítida cuando la
distancia entre uno o más objetos varía, como por ejemplo al mirar del
pizarrón al pupitre y luego al pizarrón nuevamente. El enfoque del ojo
le permite al niño mantener con facilidad una visión nítida por mucho
tiempo, como por ejemplo cuando lee un libro o realiza una redacción.
- Seguimiento visual: es la capacidad de
mantener los ojos en el objetivo al mirar de un objeto a otro, al leer o
al seguir un objeto en movimiento con la vista, como por ejemplo una
pelota.
- Coordinación ocular: es la capacidad de
coordinar y utilizar los ojos conjuntamente al leer y de calcular
distancias y ver en profundidad al realizar actividades deportivas o en
el aula.
- Coordinación ojo-mano: es la capacidad de
utilizar información visual para controlar y dirigir las manos al
dibujar o al tratar de pegarle a una pelota.
- Percepción visual: es la capacidad de
organizar las imágenes de una página impresa en letras, palabras e
ideas, y de comprender y recordar lo que se está leyendo.
Si el niño carece de o no desempeña de
manera apropiada alguna de estas capacidades visuales deberá forzar su vista,
lo cual puede producir dolores de cabeza, fatiga u otros problemas de
cansancio ocular. Los padres y profesores deben estar alertas a síntomas que
puedan indicar que el niño sufre problemas visuales.
Señales
de problemas oculares y visuales
Un niño podría no darse cuenta de que
sufre algún problema visual si cree que la manera en que ve es la manera en
que todos ven.
Las señales que pueden indicar que el
niño tiene un problema visual incluyen:
- Frotarse los ojos o
parpadear frecuentemente.
- Breve período de atención.
- Evitar la lectura y otras
actividades que requieren visión cercana.
- Dolores de cabeza
frecuentes.
- Cubrirse uno de los ojos.
- Inclinar la cabeza hacia un
lado.
- Sostener los materiales de
lectura muy próximos al rostro.
- Desviación de un ojo con
respecto al otro.
- Visión doble.
- Perder el rumbo al leer.
- Dificultad para recordar lo
que se ha leído.
¿Cuándo
es necesario un examen visual?
Su hijo debe tener un examen visual por lo menos una vez cada dos años, o con
mas frecuencia si existen problemas o riesgos específicos, o si el medico lo
recomienda.
Desafortunadamente, los padres y
educadores generalmente suponen que si un niño aprueba un control escolar de
la visión no existen problemas visuales. No obstante, muchos controles
escolares de la visión sólo evalúan la agudeza visual a distancia. El hecho
de que el niño pueda ver 20/20 no significa que no sufra ningún problema
visual. En realidad, las habilidades visuales necesarias para una lectura y
aprendizaje exitosos son mucho más complejas.
Incluso si el niño aprueba el control
de la visión debería someterse a un examen completo de la vista en caso de
que:
- Demuestre alguno de los
indicios o síntomas de problemas visuales explicados anteriormente.
- No desarrolle plenamente su
potencial.
- Alcance un grado mínimo de
su potencial, pero con demasiado tiempo y esfuerzo.
Los cambios en la visión pueden
ocurrir sin que usted o su hijo lo note. Por lo tanto, su hijo debería
realizarse un examen visual al menos una vez cada dos años (en caso de que
existan problemas específicos o factores de riesgo, o si lo recomienda su
optometrista, deben realizarse con mayor frecuencia). Cuanto antes se detecte
y se trate un problema visual, más posibilidades habrá de que el tratamiento
tenga éxito Cuando sea necesario, su optometrista puede recomendarle
tratamiento, como anteojos, lentes de contacto o terapia visual, con el fin
de corregir todo tipo de problemas visuales.
Visión
en el deporte y protección ocular
Los juegos y deportes al aire libre
son placenteros y una parte fundamental de la vida de la mayoría de los
niños. Ya sea al jugar en el patio trasero o al participar en deportes en la
escuela, la visión posee un papel importante en el buen rendimiento de un
niño.
Las habilidades visuales específicas
necesarias para los deportes son:
- Visión lejana nítida.
- Buena percepción de la
profundidad.
- Amplio campo visual.
- Eficaz coordinación
ojo-mano.
Un niño que constantemente falla en
ciertas habilidades en la práctica de un deporte, como por ejemplo, si en
repetidas oportunidades golpea el aro de básquetbol o batea tarde en béisbol,
podría tener un problema visual. El niño continuará teniendo un bajo
rendimiento si sus habilidades visuales no están lo suficientemente
desarrolladas. La corrección de problemas visuales mediante anteojos, lentes
de contacto, o mediante un programa de ejercicio ocular llamado terapia
visual, puede mejorar las habilidades visuales y mejorar el rendimiento de la
visión en los deportes.
Los estudiantes que practican deportes
deben tener muy en cuenta la protección ocular, especialmente si se trata de
deportes de alto riesgo. Cada año miles de niños sufren lesiones oculares
relacionadas con los deportes, las cuales podrían evitarse utilizando
anteojos de protección apropiados. Por este motivo es tan importante que
todos los niños usen anteojos de protección siempre que practiquen deportes.
Otras actividades riesgosas también requieren protección ocular, como por
ejemplo cortar el césped y podar plantas.
Los anteojos recetados o lentes de
contacto no pueden reemplazar anteojos especialmente diseñados para la
protección de los ojos. Los atletas deben usar anteojos de protección para la
práctica de deportes diseñados especialmente para proteger los ojos. Su
optometrista puede recomendarle anteojos de protección para la práctica de
deportes específicos que le proporcionen el nivel de protección necesario.
También es importante que los niños
protejan sus ojos del daño que causa la radiación ultravioleta emitida por el sol. Los anteojos de sol
son necesarios para proteger los ojos en exteriores, y algunos diseños
específicos para deportes incluso pueden mejorar el rendimiento deportivo. |